El mundo de los aceites lubricantes ha cambiado mucho en los últimos años. Antes, los aceites estaban diseñados principalmente para proteger el motor contra el desgaste. Hoy, además de esa función básica, los fabricantes buscan reducir la fricción interna y mejorar la eficiencia energética. Esta innovación ha dado lugar a los llamados aceites de baja fricción, formulados con bases sintéticas avanzadas y aditivos de última generación.
¿Cuál es la diferencia entre aceites tradicionales y las nuevas formulaciones?
En las formulaciones tradicionales consideraban:
- Base mineral: obtenida directamente del petróleo, con menos uniformidad en sus moléculas.
- Viscosidades altas (10W-40, 20W-50): garantizan una buena película lubricante, pero generan más resistencia al movimiento interno.
- Aditivos limitados: centrados en evitar la corrosión, limpieza del motor y control del desgaste.
En cambio, las nuevas formulaciones tienen:
- Base sintética o semisintética: moléculas diseñadas de manera uniforme, lo que reduce la fricción y mejora el rendimiento.
- Viscosidades más bajas (0W-20, 5W-30): permiten que el motor trabaje con menos esfuerzo, especialmente en el arranque en frío.
- Aditivos avanzados: dispersantes, detergentes, antioxidantes y modificadores de fricción que maximizan la eficiencia.
- Compatibilidad con tecnologías modernas: como motores turboalimentados y sistemas de inyección directa.
¿Funcionan bien los nuevos lubricantes en cuanto a rendimiento?
Estudios recientes muestran diferencias claras:
- Reducción de fricción interna: hasta un 15% menos en comparación con aceites minerales convencionales.
- Ahorro de combustible: entre 2 y 5% en pruebas estandarizadas (ciclo urbano y carretera).
- Durabilidad del motor: los aceites sintéticos mantienen sus propiedades hasta 50% más tiempo, lo que alarga los intervalos de cambio.
- Bajas emisiones: ayudan a cumplir normas como Euro 6 o equivalentes en otros países.
¿Puedo usar aceites de baja fricción en cualquier auto?
No siempre. Algunos motores más antiguos fueron diseñados para viscosidades altas. Lo ideal es consultar el manual del fabricante antes de cambiar.
¿El motor se desgasta más con aceites más delgados?
No, si se usa el aceite recomendado para el modelo de vehículo. Los aceites sintéticos modernos mantienen una película protectora estable incluso en condiciones extremas.
¿Son más caros?
Sí, suelen costar más que un aceite mineral. Sin embargo, el ahorro en combustible, mayor protección y los intervalos más largos de cambio compensan la inversión.
¿Qué pasa si mezclo aceites viejos con nuevos?
No es lo ideal. Se pueden mezclar en caso de emergencia, pero se pierde parte de la eficiencia de la formulación avanzada.
Los aceites lubricantes de baja fricción representan un paso adelante hacia motores más eficientes, menos contaminantes y con mayor vida útil. Para los mecánicos e ingenieros, dominar estas nuevas tecnologías es clave para ofrecer un mejor servicio. Para los usuarios, significa menos gasto en combustible y mayor cuidado del motor.