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Publicado el 5 enero, 2026
En invierno el motor la pasa mal: el aceite se espesa, tarda más en llegar a las piezas y el desgaste aumenta, sobre todo en el arranque en frío. Estudios indican que hasta un 80–90% del desgaste del motor ocurre justo en el arranque, cuando todavía no hay buena película de aceite.
Por eso es clave que el aceite fluya bien a bajas temperaturas y que mantenga su viscosidad correcta cuando el motor ya está caliente.
¿Qué le pasa al aceite en invierno?
Cuando baja la temperatura:
Además, se ha visto que cuando el aceite es muy espeso en frío:
Por eso existen los aceites “de invierno”, identificados por la letra W (de Winter) en el grado SAE, por ejemplo, 0W-20, 5W-30, 10W-40.
Entendiendo el código del aceite: ¿qué significa 0W-20, 5W-30?
En el envase verás algo como 5W-30 o 0W-20. Ese código es la clasificación SAE J300, el estándar internacional para la viscosidad de aceites de motor.
El primer número que va junto a la W (invierno), indica cómo se comporta el aceite en frío:
El segundo número (30, 40, etc.), indica la viscosidad a unos 100°C, es decir con el motor ya caliente. En términos sencillos: cuanto más bajo es el número antes de la W, mejor arranca y circula el aceite en frío. Cuanto más alto es el número final, más “grueso” es el aceite a alta temperatura.
Los aceites modernos son casi siempre multigrado (como el 5W-30), lo que quiere decir que sirven tanto para frío como para caliente.
¿Qué tan eficientes son los aceites de invierno?
Para que tengas una idea de números reales:
En resumen, un aceite bien elegido para invierno puede ayudar a:
¿Tu aceite sí está funcionando bien en invierno?
Si tu aceite está haciendo bien su trabajo en días fríos, notarás:
Esto indica que la viscosidad en frío es adecuada y la bomba de aceite puede mover el lubricante con rapidez.
Si el sonido es parejo y uniforme, es una buena señal de que el aceite llega rápido a todos los componentes.
Si usas un aceite moderno de baja viscosidad en frío (un 0W-20 o 5W-30 sintético), es posible incluso mantener o mejorar el consumo frente a un aceite más espeso, gracias a la menor fricción interna.
Si todo eso está bien, tu aceite está cumpliendo.
¿Y si no está funcionando bien?
Pon atención si notas:
Cualquiera de estos síntomas es motivo para revisar:
¿Cómo elegir el aceite correcto para invierno?
Empieza por el manual de tu coche. El manual indica la viscosidad recomendada según el rango de temperatura ambiente.
Ejemplos típicos (pueden variar según modelo):
0W-20 o 5W-30 son adecuados para climas fríos y templados.
10W-30 o 10W-40 son más habituales en climas templados a cálidos.
Los fabricantes diseñan el motor para trabajar con ciertas viscosidades que equilibran:
¿Cada cuánto cambiar el aceite en invierno?
El frío no necesariamente obliga a cambiar el aceite más seguido, pero sí hace más crítico:
En recorridos muy cortos (puro uso urbano, muchos arranques en frío), el aceite sufre más por la mayor acumulación de combustible sin evaporar, y por el aumento en los ciclos de arranque, donde se concentra el desgaste. En esos casos, no es mala idea hacer el cambio un poco antes del límite recomendado.
¿Puedo pasar de 15W-40 a 5W-30 para el invierno?
Solo si tu manual lo permite. Cambiar a un aceite más fluido en frío dentro de lo recomendado puede:
Mejorar el arranque.
Reducir consumo de combustible.
Disminuir desgaste en frío.
¿Siempre es mejor 0W-20?
No siempre. Depende del diseño del motor. Muchos motores modernos están pensados para 0W-20 o 5W-30, pero en otros, usar un aceite tan delgado puede no ser lo ideal a largo plazo. Revisa siempre el manual y las especificaciones del fabricante.
¿El aceite espeso protege más en frío?
En invierno, no. Demasiada viscosidad en frío significa que el aceite tarda en llegar a donde debe, y el metal trabaja casi “en seco” en esos segundos iniciales.
El aceite lubricante es fundamental en la salud y seguridad de tu auto, y se requiere ajustar un poco en época de frío. Asegúrate de que tu carro tiene lo que necesita para funcionar bien en el clima frío.