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Diferencia entre el Líquido de Transmisión Automática y Manual

Hace algunos años las transmisiones de los autos comenzaron a diferenciarse entre sí, como “manual” o “automática”. Hoy en día existen muchos tipos, incluso autos eléctricos que ni siquiera cuentan con una transmisión.

El mantenimiento de la transmisión de cualquier vehículo y en cualquier formato, depende mucho del líquido de transmisión. Este sirve para mantener lubricados los engranes y piezas, fuera de peligro de un alza de temperatura, la cual haría daños irreversibles y costosos.

La transmisión automática y sus líquidos

La transmisión automática requiere de presión hidráulica para generar el movimiento de sus componentes. Un convertidor de torque es el encargado de generar ese movimiento que impulsará la turbina opuesta de la transmisión del auto y mueve el sistema de engranes.

Transmisión Automática

Una transmisión automática requiere alrededor de 20 litros de líquido para cumplir la doble función.

Al mismo tiempo que genera la presión hidráulica, el líquido de transmisión automática está encargado de lubricar la transmisión por lo que realiza una doble función. Es muy recomendable utilizar un aditivo para transmisión automática, ya que ayudará a eliminar cambios bruscos y jaloneos, además de eliminar las fugas, proteger las partes plásticas o de hule, recuperar la viscosidad perdida por el trabajo, y reacondicionar sellos y juntas.

La transmisión manual y su lubricación

La mayoría de las transmisiones manuales o “estándar” vienen en un housing sellado. Esto significa que si quieres darle mantenimiento la tienes que abrir por completo, cambiar los sellos y mucho más. Ya que solo lubrican la transmisión manual, la grasa puede durar mucho tiempo, si se utiliza dentro de los parámetros normales y la transmisión no se sobrecalienta.

Por sus características, la transmisión manual no necesita mucho líquido de transmisión ya que el clutch, encargado de engranar y desengranar la transmisión de las ruedas, se opera por contacto y no por movimiento.

En algunos casos el clutch se activa de forma mecánica, con un chicote, y en otros casos, de manera hidráulica, pero se parece más al sistema de frenos: nunca entra en contacto con el clutch, solamente lo activa por medio de un cilindro.

Otras transmisiones y su lubricación

Hoy en día existen otros tipos de transmisiones, aunque la mayoría se comportan igual que una automática o una manual. En este caso tenemos dos, las cuales, como una automática, realizan los cambios o combinaciones de manera intuitiva, con presión o movimientos.

La primera es una transmisión CVT o continuamente variable. No tiene nada que ver con la construcción de una automática, y mucho menos con su funcionamiento. Dos poleas opuestas hacen que una banda metálica cambie la relación de giro, en lugar de un juego de engranes por velocidad. Una transmisión CVT necesita menos líquido de transmisión.

Una transmisión de doble embrague está diseñada para funcionar sin necesidad de realizar los cambios de manera manual, pero como su nombre lo dice, tiene dos embragues. Realmente son dos transmisiones manuales en paralelo: mientras estás en primera velocidad, la segunda ya está lista, por lo que los cambios son casi inmediatos. Estas transmisiones son de tecnología avanzada y requieren el mismo trato y el doble de lubricación que una transmisión manual.

Así como las transmisiones, el mantenimiento completo del auto debe de ser constante, pero no es tan complicado como pudiera parecer. ¿Quieres saber todos los consejos que tenemos para ti? Da clic aquí.

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